DERECHO DE FAMILIA

Materias en que nos especializamos en cuanto a Derecho de Familia

Divorcio

En Chile existen tres tipos de divorcio vincular: el divorcio por culpa, el divorcio unilateral y el divorcio por mutuo acuerdo.

  • Divorcio por Culpa, o Divorcio Culposo, es el más conflictivo pues en el uno de los conyugues ha sido culpable de un grave daño al otro, por este motivo no requiere un plazo de cese efectivo de convivencia, sino que solo que se pueda probar el daño y la culpa.
  • Divorcio Unilateral o Divorcio sin acuerdo. Este divorcio tiene lugar cuando no existe acuerdo entre los cónyuges respecto al divorcio, cuidado personal, alimentos, visitas o compensación económica, en cuyo caso se debe demandar cuando se cumple con el requisito legal de tener tres años de separados de hecho.
  • Divorcio de Mutuo Acuerdo, o divorcio por mutuo acuerdo. Es el más fácil de realizar, ya que mediante un acuerdo completo y suficiente, se regulan todos los temas de familia pertinentes y también una eventual compensación económica, debiendo cumplirse además con el plazo de un año de separados de hecho para su procedencia. Dictada la sentencia de divorcio las partes adquieren un nuevo Estado Civil, el de divorciados, y cesan las obligaciones derivadas del matrimonio, se pone término a la sociedad conyugal si existe, y solo puede subsistir como obligación patrimonial entre las partes las derivadas de una sentencia de compensación económica.

La Compensación Económica.

El cónyuge que ha sufrido un menoscabo económico durante el matrimonio y la convivencia, como consecuencia de su dedicación al cuidado de sus hijos o a las labores propias del hogar común, el que le impidió desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio o que solo se lo permitió realizar en menor medida de lo que podía o quería, puede demandar al otro para que este le compense dicho menoscabo económico. Artículo 61 de la Nueva Ley de Matrimonio Civil.

Alimentos

El derecho de alimentos es la facultad de exigir que se le proporcionen los medios adecuados para vivir, que tienen unas personas respecto de otras según lo dispone la ley, (principalmente de padres a hijos) y comprende la alimentación, educación, vestimenta, vivienda, recreación, etc.

Para hacerlo efectivo, se establece una pensión mensual en dinero fijada por mutuo acuerdo entre las partes ya sea directamente o por una mediación judicial, y si este acuerdo no existe será determinado judicialmente, si este es el caso la pensión determinada deberá ser depositada en una cuenta que para tal efecto ordenara abrir el tribunal.

Cuando quienes lo requieren son niños y adolescentes, se extiende hasta los 21 años, se incluye en ellos el derecho a que se les costee la enseñanza básica, media y el aprendizaje de alguna profesión u oficio, pudiendo extenderse en este último caso hasta los 28 años, y solo excepcionalmente si les afecta una incapacidad física o mental que los inhabilite para subsistir por si mismos se puede extender mientras esta incapacidad subsista.

Cuidado Personal o Tuición

Es el derecho y deber que los padres tienen de amparar, defender y cuidar la persona del hijo o hija menor de edad y participar en su crianza y educación, y su ejercicio depende de si los padres están juntos o separados.
Pues quien tiene el cuidado personal de su hijo tiene el deber de criarlo y educarlo, lo que en la práctica importa decisiones en el ámbito de la salud, tratamientos médicos, elección y permisos en el colegio, elección de la religión para educar al niño, etc. Quien tiene el cuidado personal de un niño tiene también la patria potestad, y con ella la representación legal del niño y el derecho de goce y administración de sus bienes. Si los padres viven juntos ejercen este cuidado de consuno, si viven separados, corresponde al padre o madre con quien viva, si el niño no está reconocido por ambos padres, corresponde al que lo haya reconocido, y si no ha sido reconocido por ninguno de sus padres, la persona que tendrá su cuidado será determinada por el juez. Sin embargo, cuando el interés del niño lo haga indispensable, sea por maltrato, descuido u otra causa calificada, el juez podrá entregar su cuidado personal al otro de los padres, y además podrá el juez, en el caso de inhabilidad física o moral de ambos padres, confiar el cuidado personal de los hijos a otra persona o personas competente, en cuya caso se preferirá siempre a los consanguíneos, de preferencia los abuelos.

Relación directa o regular o visita

Nuestro Código Civil, señala que el padre que no tiene el cuidado personal del hijo o hija (o sea que no vive con él) , tiene el derecho, y el deber de mantener con sus hijos una relación directa y regular.

El objeto de este derecho-obligación es mantener y dar estabilidad al vínculo afectivo y emocional entre los progenitores y sus hijos, fortaleciendo un conocimiento personal mutuo.

En principio, existiendo padres separados con hijos en común, estos de mutuo acuerdo regulan un régimen de relación directa y regular con sus hijos a fin de establecer la frecuencia y periodicidad del mismo, este acuerdo puede ser informal y cumplirse bien o se puede formalizar y se llama Transacción, debe constar por escrito, ser firmado por el padre y la madre y autorizado por un notario. Luego, se presenta al Juzgado de Familia competente para que sea aprobado y, así la misma fuerza que una sentencia definitiva.

Otra forma de materializar el acuerdo de los padres es mediante la Mediación familiar regulada en la Ley 19.968, esta es una materia de mediación obligatoria, por lo que si los padres no logran un acuerdo entre ellos, previo a la interposición de demanda judicial, deberá pasar por este proceso.

Por último, existe la demanda judicial, si no es posible lograr un acuerdo y se cuenta con Certificado de Mediación Frustrada, se puede entablar una demanda de relación directa y regular para que el Juez de Familia, determine la forma, condiciones y frecuencia con que se verá a los hijos, según sea más adecuado y conveniente para el interés de los niños o adolescentes.

Paternidad o Filiación

La paternidad o filiación es la relación de descendencia que existe entre dos personas, una de las cuales es el padre o madre de la otra. En Chile existen dos tipos de filiación: filiación por naturaleza, ya sea matrimonial o no matrimonial, y filiación por adopción.

Esta institución se fundamenta en los siguientes principios:

  • 1°.- El derecho a la identidad. Esto significa que toda persona tiene derecho a conocer su origen biológico, y a pertenecer a una familia, por este motivo es que existe la acción para investigar la paternidad y/o maternidad.
  • 2°.- La Igualdad. Todos los hijos, cualesquiera sean las circunstancias de su nacimiento, son iguales y no puede nadie ser discriminado por el origen o circunstancias de su nacimiento, ya sean habidos dentro o fuera del matrimonio.
  • 3°.- La Supremacía del interés del niño. Todo el derecho de familia reconoce al niño como sujeto de derecho, y procura en consecuencia su mayor realización espiritual y material, garantizando el ejercicio de sus derechos esenciales conforme su edad y desarrollo. El Estado y sus órganos deben actuar conforme a la legislación chilena y la Convención Internacional de Derechos del Niño.

La filiación se determina por el reconocimiento voluntario de los padres, por la ley, en consideración a determinados presupuestos, o por una sentencia judicial, cuando no existe reconocimiento voluntario ni legal y se debe demandar al padre que la desconoce, en este caso un Tribunal de Familia declara la paternidad o maternidad, o modifica una ya determinada, en respuesta al ejercicio de las siguientes acciones judiciales, acción de reclamación de filiación, acción de impugnación de filiación, acción de simple desconocimiento de la paternidad matrimonial del hijo que nace antes de los 180 días desde la celebración del matrimonio, y acción de nulidad del reconocimiento de un hijo.
En estos juicios la investigación de la paternidad y maternidad, se puede hacer mediante el uso de toda clase de prueba, siendo la más importante la prueba de ADN, que ordenada por el juez y no practicada por la parte, esta negativa constituirá una presunción positiva de paternidad o maternidad, o de su ausencia.

Violencia Intrafamiliar

Es Todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o síquica de quien tenga o haya tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia con él; o sea, pariente por consanguinidad o por afinidad en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive del ofensor, su cónyuge o su actual conviviente, o bien, cuando esta conducta ocurre entre los padres de un hijo común, o sobre un menor de edad, adulto mayor o discapacitado que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de cualquiera de los integrantes del grupo familiar.

La violencia intra familiar puede ser delito cuando da lugar a lesiones físicas, en cuyo caso recibe las sanciones de estas, aumentadas según lo dispone la ley; o cuando el mal trato o la violencia psicológica es habitual o reiterada, es determinante en este delito es que los actos de violencia intrafamiliar sean habituales. La sanción varía entre los 61 a 540 días de presidio, salvo que el hecho constituya un delito de mayor gravedad, caso en que se aplica la pena asignada a éste último.

La ley establece garantías de protección para quienes denuncien maltratos, así como la obligación del agresor de abandonar la casa; la prohibición de que se acerque a la víctima, a su casa o a su lugar de trabajo, así como, a cualquier otro lugar al que ésta concurra o visite habitualmente; la obligación de asistir a terapia; y la facultad concedida a las policías para incautarle toda clase de armas, aunque tenga autorización para tenerlas y se establece un registro nacional de las persona condenadas por violencia intrafamiliar, llevado por el Registro Civil e Identificación.

Medidas de Protección

La ley de Tribunales de Familia, establece un procedimiento especial tendiente a obtener y adoptar medidas de protección jurisdiccional, para la protección de los derechos de los niños, niñas o adolescentes cuando éstos se encontraren amenazados o vulnerados, por lo que se puede iniciar a requerimiento de cualquier persona y deben ser escuchados los menores que tengan madurez para ello. Este procedimiento de protección se aplica tanto para evitar un daño a los derechos del niño amenazados, o para restaurar sus derechos si estos ya han sido vulnerados, y por su finalidad, la ley no le impone ninguna formalidad para su inicio, bastando la sola petición de protección realizada por:

  • 1.- El niño, niña o adolescente;
  • 2.- Sus padres;
  • 3.- Las personas que lo tengan bajo su cuidado;
  • 4.- Los profesores o director del establecimiento educacional a que asista;
  • 5.- Los profesionales de la salud que trabajen en los servicios en que se atienda;
  • 6.- Los profesionales del Servicio Nacional de Menores;
  • 7.- Cualquier persona que tenga interés en ello.

Practicada la denuncia, el tribunal puede aplicar diversas medidas cautelares especiales en cualquier momento del procedimiento, y aun antes de su inicio, ya sea de oficio, a solicitud de la autoridad pública o de cualquier persona, cuando ello resulte necesario para proteger los derechos del niño, niña o adolescente. Las medidas cautelares especiales son las siguientes:

  • 1.- Su entrega inmediata a los padres o a quienes tengan legalmente su cuidado;
  • 2.- Confiarlo al cuidado de una persona o familia en casos de urgencia, caso en el cual se preferirá, para que asuman provisoriamente el cuidado, a sus parientes consanguíneos o a otras personas con las que tenga relación de confianza;
  • 3.- El ingreso a un programa de familias de acogida o centro de diagnóstico o residencia, por el tiempo que sea estrictamente indispensable. En este caso, de adoptarse la medida sin la comparecencia del niño, niña o adolescente ante el juez, deberá ésta se verificarse a primera hora de la audiencia más próxima;
  • 4.- Disponer la concurrencia de los niños, niñas o adolescentes, sus padres, o las personas que los tengan bajo su cuidado, a programas o acciones de apoyo, reparación u orientación, para enfrentar y superar las situaciones de crisis en que pudieren encontrarse, e impartir las instrucciones pertinentes;
  • 5.- Suspender el derecho de una o más personas a mantener una relación directa y regular con el niño, niña o adolescente, sea que hayan sido establecidas por resolución judicial o no lo hayan sido;
  • 6.- Prohibir o limitar la presencia del ofensor en el hogar común;
  • 7.- Prohibir o limitar la concurrencia del ofensor al lugar de estudio del niño, niña o adolescente, así como a cualquier otro lugar donde éste o ésta permanezca, visite o concurra habitualmente. Si asisten al mismo establecimiento, el juez adoptará medidas tendientes a resguardar los derechos de aquéllos.
  • 8.- Internación en un establecimiento hospitalario, psiquiátrico o de tratamiento especializado, en la medida que se requiera de los servicios que éstos ofrecen y ello sea indispensable frente a una amenaza a su vida o salud, y
  • 9.- La prohibición de salir del país para el niño, niña o adolescente sujeto de la petición de protección.

Adopción

Es una de las formas de establecer la filiación que puede ser natural o por adopción en esta última se establece un vínculo de filiación entre personas sin vinculo biológico, En Chile, la adopción se encuentra regulada por la Ley interna principalmente la 19.620, y por el Convenio de La Haya sobre Protección del Niño y Cooperación en Materia de Adopción Internacional de 1993, ratificado en 1999.

El objeto de la adopción es velar por el interés superior del niño adoptado, y amparar su derecho a vivir y desarrollarse en el seno de una familia que le brinde el afecto y los cuidados tendientes a satisfacer sus necesidades espirituales y materiales, cuando ello no pueda ser proporcionado por su familia de origen.

Las personas interesadas en adoptar deben reunir algunos requisitos que las capaciten para desarrollar la paternidad adoptiva, lo cual debe ser evaluado por los profesionales de los Programas de Adopción que ejecutan el SENAME y los organismos acreditados ante él. De cumplirse los requisitos legales y técnicos, se presentara solicitud de adopción ante el tribunal competente, quien la aprobara o rechazara.

Requisitos para adoptar:

  • 1.-Ser mayores de 25 años y menores de 60 años. Estos límites de edad pueden ser atenuados, en forma excepcional, por el juez, y no será exigible, cuando uno de los adoptantes sea ascendiente por consanguinidad del adoptado.
  • 2.- Que exista una diferencia de edad con el adoptado de por lo menos 20 años, requisito con la misma excepción que el caso anterior. Si se trata de matrimonios, al menos dos años de casados, lo que no será exigible en caso que uno o ambos cónyuges sean infértiles.
  • 3.- Haber sido evaluados como física, mental, sicológica y moralmente idóneos por el Servicio Nacional de Menores o algún organismo acreditado ante éste para desarrollar programas de adopción
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